El cólera mata a unas 95.000 personas y afecta a 2,9 millones más cada año. Se ensaña con las comunidades en conflicto, con falta de infraestructura, sistemas de salud deficientes y la malnutrición. Más de 2.000 millones de personas todavía carecen de acceso a agua potable y tienen un riesgo potencial de contraer la enfermedad. Los delegados respaldaron una resolución que insta a los países afectados por el cólera
